¿A dónde se han ido los días en que la lluvia no paraba de lamentarse en los techos de las casas? ¿A dónde se han ido las noches en las que la luciérnagas visitaban la ventana de los moribundos? ¿y las tardes en las que la sombra de la mariposa bailaba con la sombra del hombre que repasaba sus huellas? ¿y en las que regalaban su cadáver al ser mas digno de ver una muerte dulce, una muerte bella? ¿A dónde se han ido? ¿A dónde iré?
No hago mas que soñar con atardeceres que no perdonan errores humanos; con mares encarcelados y miles de postigos que no me llevan a ninguna parte. Sueño que con mi padre subo mas allá de las nubes y puedo hablar con el viento y escuchar sus ronquidos.
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