viernes, 2 de mayo de 2008

Si, asi ha sido el día de hoy, en el que solo me ha acompañado mi alma, la música y mi respiración. Cada segundo de hoy ha sido perfecto y la tarde me ha premiado- despues de dar gracias a la vida por poder ser su amante un día mas- con el sol frente a la ventana coqueteando con sus rayos estirándose como alas de unicornio entre nubes coloridas y tímidas. Ahora escucho a Isabel cantando a la vida y a los pecados que cometen los campesinos por defender incanzablemente su sueño de libertad. Quisiera que este sentimiento maravilloso durara el resto de mi existencia, este sentimiento en el que las palabras no alcanzan significado. Solo hay que sentir sus manos y sus labios para llegar a este estado. No hace falta nada mas que el saber de que estamos vivos. Ahora la tarde empieza a dar paso a la noche, pero sé que igual me arrullará con su niebla fría y acogedora, mientras las estrellas se descubren una a una detras de nuestro cielo.