domingo, 17 de agosto de 2008

me urge

Me urge tanto, tantas cosas,
como por ejemplo :
tapar con un dedo las lágrimas del niño
o recoger de la tierra a la mujer y sus hijos.
También me urge agigantar mi mano para prestar abrigo a los hombres que con tristeza no pueden ser padres y a la vez quitar el frío.
Dar el último pan al que murió de hambre,
y atender al hombre herido con su esposa enferma y con su hijo en camino.
Quisiera acortar la distancia entre la infancia y la alegría pero cómo hacerlo con tantas heridas?

sábado, 16 de agosto de 2008

Puedo ser

Puedo ser la lluvia que rebota contra el suelo o puedo ser el suelo que rechaza a la lluvia.
Puedo ser el pincel que se desliza en el lienzo y que va dejando melancolías o alegrías por donde pasa. Puedo llegar a ser la mejilla que recibe un beso de despedida, o la nota cegada en una partitura por estar en disonancia con las demás. Puedo ser el techo que te protege del frío, pero también la ventana que se abre obligada por la brisa. Puedo ser la luz que alumbra tu camino, pero también la oscuridad que llegó antes que ella. Puedo ser una letra del poeta o puedo ser la palabra prohibida de su tinta.
¿Qué callará la puerta que siempre nos deja pasar?
Puedo ser el espejismo que viste cuando te apresuraste por atrapar tu futuro. Puedo ser la mano que te ayudó a salir del pozo pero también puedo ser la cubeta que te arrojó más escombros. Puedo ser la madre que cuidó a su hijo como a nadie los primeros meses de su vida, o puedo ser la fuerza que lo obligará a aprender a caminar. Puedo ser el desespero que te abraza cuando te sientes acorralado, o puedo ser la puerta que te indica la salida. Puedo ser el beso que nunca olvidarás, pero también los labios que ya te olvidaron. Puedo ser la felicidad que te contagió una mirada, o puedes ser parte de la rutina olvidada.

Dibujo sin saber qué es un trazo,
solo sé que tengo sueños en qué pensar.

Pinto sin saber la mezcla exacta para retratar el brillo del sol despejado a las 5:15 de la tarde,
pero sé atrapar el atardecer de manera que mi emoción nunca lo olvida.

Camino pero no sé el camino,
solo sé que la añoranza es la conciencia del ermitaño.

Siento pero no soy el viento,
solo sé que no puedo ser como él.

Lloro sin ser Magdalena,
pero sé que las alegrías son una metáfora.

Sonrío sin ser animadora de circo,
pero sé que la boca puede ser engañosa.

Amo sin ser Dios,
pero no puedo odiar sin dejar de ser mujer.

Vuelo sin ser pluma en un tejado,
Pero a veces también espero a que llegue el aire y me libere.

Crezco sin ser árbol,
pero puedo volverme pequeña como su semilla.

callo sin ser muda,
pero puedo sacrificar palabras para evitar callar la risa.

Observo sin ser un ave,
pero puedo estar tan cerca del sol como de la caricia.

Vivo sin saber vivir.
Sé que las alas están dormidas en las palmas de mis manos.

Puedo ver en la oscuridad sin ser un gato pardo,
pero puedo escabullirme entre mis párpados y sumergirme en la inmensidad de mi letargo.

Puedo creer sin saber la verdad,
y sé que hay mentiras que ni la picardía puede perdonar.

Juego sin ser un libro de cuentos para niños,
pero sé saltar y correr, especialmente cuando la vida lo solicita.

Espero sin ser el amor,
pero también sé que la espera compite contra el tiempo.

Enlazo memorias pero no soy tejedora,
mas veo pasar los años como hilo entre mis dedos.

Recuerdo pero no soy un libro,
solo sé que el paso de la multitud opaca la memoria como las nubes que abrazan a las montañas.