sábado, 21 de junio de 2008

andar

No puedo detallar tus huellas mientras tengas la mirada clavada en la punta de tus zapatos. No, no puedo mirarte y hacerte creer que te espero al final del camino si tus pasos no me dan señales de optimismo. Corre, haz algo! pero no permitas que la niebla se enamore de tu andar. Si no quieres no desenlaces tus pensamientos, pero no formes una red para tus sentimientos.
El viento me ha contado que se ha tropezado con tu gabán hace muy poco, pero que lo sintió triste y solo, sobrepesando a un cuerpo sin alma al que abriga.
Nunca me dijiste qué secretos guardabas en tus talones. Siempre te veía caminar lento como si dudaras dar un paso sin preguntar al otro si lo seguiría o lo dejaría solo. Siempre con tu coronilla mirando al horizonte.
Te he esperado cuanto mas he podido pero la luna no me da esperanzas de tu llegada. Los abrazos que tejí para tí durante tantos años se han ido envejeciendo y la mayoría han muerto. Quedo yo y tu frío recuerdo que no se salva de los inviernos; quedo yo y la huella de tu beso en mi mejilla sepultada en mi rostro por tantas lagrimas y polvo.

No hay comentarios: